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domingo, 21 de julio de 2013

ORGULLOSO DEL RETO CUMPLIDO (SUBIDA A LA BOLA DEL MUNDO)



      Hay días en los que se te da mejor y otros en los que no. El día de hoy ha sido redondo. Sufriendo y culminando uno de los retos personales que llevaba esperando desde el 2006: La subida al alto de Guarramillas o más común conocido como La Bola del Mundo. Un reto que aunque no me obsesionaba, si había intentado en 3 ocasiones culminarla pero llegando siempre hasta la primera curva a izquierdas y ya se me resistía. La dureza de las rampas hacia que me plantease quedarme abajo y no probar a subir, pero la gente de la que me rodeo, me ha dado fuerzas para intentar (no iba a ser el único de 6 que se quedase abajo).

CRÓNICA.

      Hoy tocaba madrugar de lo lindo, a las 5,20 suena el despertador. En apenas 20 minutos tras desayunar y ataviarme para la batalla que me esperaba, salgo de casa. Me dirijo a dejar el coche en Navalcarnero para que me recojan Manu y Harry que vienen desde Aldea con la furgo. Con retraso,  llegan a recogerme a eso de las 6:30. Montamos bici y hasta El Soto de Móstoles donde nos esperan Alberto y Diego, que también se retrasó. Los cinco partimos dirección a Valsain donde llegamos poco antes de las 8, donde nos estaba esperando impaciente y calentando Julio. Saludos, chascarrillos de mañana y comenzamos el recorrido por donde nos guia Julio.

       Salimos por un sendero que pica hacia arriba, pasando junto a la Fuente del ratón en el km 3, para hacer la primera parada del día. Costaba calentar subiendo y eso lo sufrían las piernas frías. La mañana tampoco es que fuese muy calurosa debido también a las lluvias de la noche anterior. Aquí se da cuenta Manu de que puede pasar un calvario, puesto que se ha olvidado la botella en la furgo. Bajar ahora conllevaría gastar muchas fuerzas y decide continuar. Seguimos subiendo y cruzamos el Arroyo de la Cueva del Monje que dejamos a la derecha para seguir hasta el arroyo de Peñalara y cruzarlo también. La cantidad de arroyos de la zona nos hace disfrutar, aún sufriendo por la subida, del entorno. Un sube y baja durillo para los kms que llevábamos pero lo bueno es que habíamos entrado ya en la pista de asfalto. Pasamos junto a la Fuente de la peseta, todo esto entre rampones y curvas que nos ayudan a calentar. En la primera rampa de bajada de unos 400 metros, me lanzó para ponerme cerca de los 60 km p/h. Esto ya era otra cosa. O eso es lo que yo me pensaba.
         De nuevo rampa de subida y bajada, subida y bajada, subida y bajada, esto no paraba e íbamos tomando altitud. Manu y Harry iban a su ritmo distanciados del resto, que a nuestro ritmo, comentabamos lo que teníamos por delante. Llegamos a una pista que nos sale a la izquierda y que nos lleva hasta Cotos. Es un camino de unos 3 kms con 2 cuestas que quitan el hipo, sobretodo la última. En la primera el ritmo de los de atrás es parejo, aunque vamos notando la ascensión. Por esta parte de la ruta las fotos escasean porque hay que agarrarse bien a la bici, ya que por momentos la rueda trasera patina un poco debido al desarrollo y a las piedras sueltas. Cruzamos el arroyo de Peña la cabra que todavía lleva agua.
         Estábamos ya en el arroyo del infierno y , a partir de aquí, he comenzado a cobrarme algo que tenia pendiente desde hace 2 años. La segunda rampa que nos quedaba para coronar no era moco de pavo y la última vez que pasé por aquí iba mas cascado que tube que hacer "empujabike". Poco a poco y remontando desde atrás del grupo, voy imponiendo mi ritmo y consigo pasar a mis predecesores. Diego, Alberto y Julio, por este orden. Me encontraba mucho mejor que aquella vez hasta llegado a una zona del camino donde una pequeña zanja indicaba que ya no se podía ciclar encima de la bici. La cantidad de troncos que había esparcidos nos obligaron a tirar por la derecha por un sendero entre los pinos. Me monto de nuevo y continuo la ascensión echándole un par. Nunca había subido montado y esquivando raíces y piedras consigo llegar a los 2 escalones que dan paso al Puerto de Cotos, justo delante de la subida a Peñalara.

        Llego a la altura de los 2 escapados y nos hacemos unas fotitos. A esas horas tampoco se veía mucho movimiento de gente por la zona. Algún grupo subía hacia Peñalara. Al llegar los demás Julio, todo un conocedor de la zona, nos enseña una fuente donde solo tenemos que cruzar la puerta de entrada al Parque Natural. Manu lo agradece. Nos abastecemos de agua y avituallamos para permanecer cerca de 15 minutos, tras los cuales recogemos y nos disponemos a coger la carretera C-604 que nos llevaría durante 6 kms hasta el parking del
Puerto de Navacerrada. Agradecemos este recorrido casi de bajada porque nos ayudaba a intentar recuperar las piernas, simplemente nos dejamos caer. A la entrada del aparcamiento de abajo notamos la elevación de la carretera disminullendo la velocidad y costandonos mantener el ritmo que llevábamos. Soplaba el aire por esta zona.

      Antes de llegar, ya habíamos contemplado la primera imagen de las Antenas.
       Estábamos ya en el km 20 de la ruta y en breve iba a llegar lo bueno de la jornada. Al llegar a Cotos, las sensaciones que llevaba me indicaban que quizás me debería de quedar en el aparcamiento y no fracasar una vez mas. A medida que he ido ciclando por la carretera y gracias a lo ingerido, me he ido encontrado de nuevo bien con las sensaciones a tope. 
        Al llegar a pie de subida de la bola, pequeño descanso para estirar un poco y comprobar el estado de forma. Entre las risas he ido soltando la tensión acumulada durante toda la noche pensando en subir.  Ya estábamos allí y no había vuelta atrás.
        Manu, Harry y Julio salen escopetados y Alberto, Diego y Ángel a su ritmo. Al llegar a la Cruz Roja, los dos que llevo delante casi se equivocan por no ver a los de delante y tengo que indicarles, jejeje. Parecía como si no quisieran subir. Curva a izquierda y curva a la derecha y ya teníamos ante nosotros la famosa valla que corta la subida. Ahora todo era controlar la cabeza y no dejarme llevar. Me guardo un piñón y pongo casi todo el desarrollo para comenzar a subir el último del grupo. De los 6, 3 sabíamos lo que había y otros 3 eran nuevos en la cuesta. Alberto y yo íbamos hablando, mientras Diego sufría mas de lo debido por su inactividad y antes de llegar a la "famosa" curva a izquierdas, se baja. A lo que Alberto y yo le animamos a que nos espere abajo, ya que empujando la bici se le iba a hacer mas duro. Los de delante se paran en la curva para tirar unas fotos y de nuevo emprenden subida. Ya estábamos cerca, cuando de repente se nos echa encima. Digo la curva jajajaj. Me abro para tomarla mas fácil y comienzo la ascensión "con todavía un piñón de reserva". Poco a poco Alberto con la de 29 comenzaba a darse cuenta de lo que estaba haciendo. En la primera curva a derechas doy cuenta de él y le sobrepaso por la derecha. Por lo menos a 1 km p/h más. Todo estaba siendo fácil con un pedaleo continuo y suave pese a las rampas por las que ciclaba.
         Siguiente estación Julio. Recta larga y consigo llegar a su altura pasándole también a una supervelocidad. Dándole ánimos conseguimos tras 20 metros después hacer un descanso y esperar a que venga Alberto, que no tarda nada. Tomamos aliento y un poco de agua y de nuevo Julio coge la delantera. Ahora sí estábamos metidos en el tramo mas revirado y duro de la subida. Los porcentajes de desnivel los desconozco, pero eran duros, duros. Comenzaban a bajar los primeros bikers de la mañana y a darnos ánimos. Otra vez adelanto a Julio y me comunica que no sabe si va a llegar. Le digo que sólo tiene que subir agachando la cabeza y al tran tran. Que ya que estábamos allí no podíamos bajarnos sin coronar. A todo esto Diego había conseguido subirse en algún tramo y venia detrás.
          Apenas me quedaban 300 metros para coronar y no tengo mas remedio que parar un momento. Cojo aire y me mentalizo de que ya no hay mas paradas. La última recta tiene un repecho enmedio que da vértigo verlo desde abajo. Cabeza abajo y como no puedo llegar a la altura de Harry, que es el siguiente que llevo encima y acaba de llegar, a dar pedales pero ya sin fuerzas. Sacándolas de donde no tenia e impulsado por no se que, voy tomando altitud  y con sufrimiento y satisfacción consigo llegar a las cadenas que bordean las antenas.

       Había merecido la pena hacer este esfuerzo descomunal de 40 minutos para poder disfrutar de una proeza personal y de las increíbles vistas que se podían apreciar desde aquí. Una subida que me había costado sudor y años. Ya estaba en la Bola del Mundo (2257), por fin.

     Una satisfacción enorme me embargada, tal que en el momento que llegué me enganche a un palo de esos de medir la altura de la nieve y no me quería soltar.
     Esperamos el reagrupamiento del grupo en lo mas alto para tirarnos unas fotos para el recuerdo. Al fijarnos en las nubes, nos cercioramos de la tormenta que venia. Todo negro de Segovia hacía nosotros. Montamos de nuevo y bajada a toda velocidad donde en tramos llegamos a pasar de 60 kms p/h. La bajada Julio y Alberto la hacen mas despacio. Los demás como locos pero con precaución. Pasando la famosa curva, hacemos una parada y cuando llega Diego que es el único que no lleva hidráulicos, se da cuenta del olor a quemado que trae. Casi funde las pastillas.

       El remonte estaba en funcionamiento y había gente que aprovechaba la ocasión. Alberto también lo pensó. Y posiblemente alguno mas. Llegamos al aparcamiento con la misión cumplida y apenas perdemos el tiempo, para tomar bajada por la carretera. No teníamos tiempo para intentarlo por el camino como en un principio pensamos. A altas velocidades llegamos a la primera fuente de la subida de la carretera. Parada para coger agua y soltar líquidos. Apenas 5 minutos y de nuevo en caída libre bajan en cabeza Manu, Harry y Ángel. Un coche pretende adelantar al grupo pero a velocidades superiores a 70 km p/h lo va a tener difícil. Consigue adelantar a los dos de atrás tras varios kms pero todavía le queda. Diego persigue al grupo primero hasta que en una revuelta mide mal la frenada y consigue parar cerca del quitamiedos del lado contrario. Para su suerte, el coche que circulaba por ese carril tardó 10 metros en llegar más tarde, que sino. Consigue recuperar terreno gracias a la disminución de velocidad de los de adelante y le preguntamos por "la jugada".

       Paramos en la Boca del Asno para esperar por unos segundo a los rezagados. Julio nos saca de la carretera para introducirnos por los caminos super conocidos de la zona junto al Río Eresma. Alguna zona me era familiar por haber pasado hace 2 semanas. Julio cambia el recorrido para sacarnos a una pradera junto a la casa familiar donde nos emplaza a tomar unas cervezas, que muy gustosamente hubiesemos aceptado de no ser por la hora de llegada a casa. Se empeña a acompañarnos hasta los coches, para lo cual y subiendo, parecía que no había sufrido en el recorrido. Que tío, no pasan los años por él. Llegamos al aparcamiento y no tardamos en cargar las bicis en la furgo y partir despidiendonos de todos los amigos del día.

       Estos compañeros de hoy y los de todas las rutas que me acompañan son lo más. Así da gusto ciclar con esta gente. LOS RETOS SI UNO SE LO PROPONE, SE PUEDEN REALIZAR CON SUFRIMIENTO Y BUENA COMPAÑÍA. NOS VEMOS EN RUTA.
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Biker:           Ángel L., Alberto, julio, Manu, Harry y Diego

Fotografía:   Ángel L.
Crónica:       Ángel L.
Fecha:          21 de Julio de 2013

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domingo, 16 de junio de 2013

HASTA TOLEDO Y VUELTA CON 33º (104 KMS)



     Toda la semana intentando que algunos vinieran a las rutas propuestas y al final nos hemos reunido los de siempre, Alberto y Ángel. Hoy había estreno de bici por parte de mi compañero de batallas, que me traía como sorpresa, ¡¡¡¡ Otra MERIDA de 29" !!!! Ya iba a tener compañero de equipo, jajajja.

     Daban las 6:35 de la mañana cuando comenzamos nuestra andadura de domingo por el camino del molino, para coger camino Toledo. El recorrido íbamos a intentar que fuese el mismo que hice hace 2 semanas cuando me acerqué hasta Bargas, pero corrigiendo 2 "lapsus" que me llevaron a cambiar la ruta. Estaríamos a unos 20º saliendo de Valmojado. Previamente nos habíamos untado de crema para no quemarnos. Alberto con su montura nueva comienza a ciclar por las llanuras castellano-manchegas, sorteando toda clase de obstáculos que había por delante. En poco mas de 40 minutos nos presentamos en el km 16 donde tenemos que buscar el camino que me "comí" el otro día. Damos con él rápidamente y nos hace acortar casi 2 kms para salir hasta Arcicollar, donde decido coger otro camino a la izquierda antes de llegar a la carretera, que sale bien y sólo tenemos que cruzarla para tomar el otro camino enfrente.

      Por esta zona tuvimos que echar pie a tierra en una ocasión debido a los bancos de arena que había, antes de llegar a Camarenilla. Entramos en el pueblo y continuamos de frente (donde me equivoqué la otra vez) por el camino de Bargas. Embarranco en un arenero y doy con mis huesos en el suelo sin velocidad. Risas de los dos. Se puede ver que el paisaje a cambiado desde hace dos semanas. Todo seco y calor a raudales.

       Hablando todo el rato, se nos pasan los kms echando chispas y nos presentamos en el paso del río Guadarrama donde comenzamos la subida odiosa hasta Bargas al tran-tran. No tardamos mucho y paramos en un caño de la subida para refrescarnos. Cruzamos el pueblo y a la salida por el MERCADONA, saco un papel con unas pequeñas anotaciones que nos ayudan a llegar a Toledo pese a una equivocación en un desvío. Nos pasan 2 bikers y les preguntamos, indicándonos que íbamos bien. El gps manual había funcionado.

    Bajamos a gran velocidad por unos senderos entre vallas, pasamos junto a unos depósitos del agua y cogemos alfalto a velocidades cercanas a los 55 km p/h para llegar junto al Lidl. Giramos a izquierda bajando junto al Cementerio, donde nos encontramos con innumerables corredores  a pié, creyendo que había carrera, pero sin indicio de ello. Por fin nos plantamos junto a las Puertas de Bisagra, donde pese a ser de la tierra, nunca había estado andando.
 

 
          Nos tomamos un merecido descanso para reponer fuerzas en la sombra con las consiguientes fotos. Poco mas de las 10 emprendemos retorno, sin tener seguro por donde tirar. No nos hacia mucha gracia tener que volver los 10 kms en subida hasta Bargas por el mismo sitio, ya que podíamos gastar muchas fuerzas que luego necesitariamos seguro. Quizás tomamos la decisión mas fácil y peligrosa, pero las circunstancias nos obligaban. Salimos de Toledo por la Autovía para en 1,5 kms desviarnos por la salida de Bargas (pese a ver el camino que iba junto a nosotros pero al otro lado de la valla que delimita la Autovía y sin poder pasarla) y coger la vía de servicio en nuestro sentido. Paramos a reponer líquidos en una gasolinera y continuamos para desviarnos por un sendero en el pinar que se divisa junto a la carretera. Unos metros mas adelante nos hace abandonar el paralelo para subir un repecho y coger el carril bici que nos metería en Olias del Rey. Ahí nos juntamos por momentos con unos bikers que venían de Toledo y comentamos nuestro recorrido, indicándonos por donde ir. La idea ya la llevaba yo clara de antes, pues intentaríamos ir por el track que trajo Rober el otro día.

        Para lo cual nos tenemos que desviar un montón, por desconocer la zona y volver casi hasta Bargas por la CM-4006.Cogemos el camino para pasar encima de la A-40, del canal y de la via del tren. Una vez pasado estos tramos de difícil acceso por otros lados, giramos a la derecha por un recorrido asfaltado, donde es habitual ver a agricultores labrando sus tierras (de ahí que esté todo asfaltado). Se nos hace un poco largo este tramo y encima nos damos cuenta de la vuelta que hemos dado por desconocer el terreno.

Giramos a izquierdas y nos encontramos con que entramos en los caminos otra vez. El calor empieza a hacerse insoportable y aunque el camino es ancho, se nota mucho. Casi no corre el aire y debemos estar a unos 30º. Pasamos el Arroyo de Huendas para llegar a Yunclillos, donde apenas tardamos en pasar y coger el camino equivocado que no nos llevaba a ninguna parte. Hace años seguro que sí pero ahora no tenia salida normal. Vuelta de 10 metros sobre nuestros pasos y por un rastrojo cruzamos 100 metros para entrar en la carretera TO-2515 que nos llevaría a parar en el lavado de coches, tras darle un tirón a Alberto y tener que hacer una parada de emergencia. Se recupera, nos tomamos un refresco, descansamos en la sombra y tras reponerse, volvemos a nuestras monturas para "continuar por lo peor del recorrido". Hacia años que no pasaba por esta carretera y ya no recordaba lo que había. Pasamos por el pueblo de Recas y zas, al parecer se llamaba la carretera de "los 7 picos". Y tanto, un sube y baja eterno de unos 6 kms que nos lleva hasta las proximidades de Lominchar. Todo esta vuelta para intentar pasar el río Guadarrama por el único paso que, creo, que hay.
         Esta zona me es familiar y mientras charlamos, nos presentamos en Cedillo, donde no llegamos a pasar, girando en la rotonda de entrada a la izquierda para enfilar la bajada hacia el río. En la mitad de esta bajada nos encontramos con un biker que nos para y nos dá unos folletos para un evento el próximo domingo en el pueblo de Ugena. Hablo con él y cambiamos opiniones, diciéndonos que va estar muy chula la rutilla que tienen preparada. Nos ha gustado lo visto en el papel y quizás nos apuntemos a ella. Seguimos y ahora nos toca disfrutar la bajada a casi 60 kms p/h para la rotonda del río. La pasamos a gran velocidad sin tráfico a la vista, y ahora sí, lo que nos queda son 8 kms hasta el punto de partida. Poco a poco y viendo que vamos bien de tiempo, nos vamos animando, aunque las fuerzas no iban sobradas. Estábamos pensando, como siempre, tirar por camino una vez llegamos a la altura de Casarrubios del Monte, para desentumecer los músculos de tanta carretera, pero se decide que sigan entumecidos hasta llegar. Llegamos a la recta de entrada por el Mercadona y a Alberto se le ocurre decir que cuando pase el cartel de Valmojado, se para porque el recorrido era hasta ahí. Sorpresa suya cuando a esa misma altura, los músculos le juegan una mala pasada y de nevo se le suben, obligandole a echar pie a tierra. Cosa que hacemos los dos durante varios metros, para entrar montados por la calle camino del Álamo y llegar al coche. Lavado de bici, nos hidratamos con refrescos y Alberto parte hacia su casa. Ha sido una hazaña mas dentro de las innumerables que hacemos durante el año, pero como EL LIMITE ESTÁ EN LA MENTE Y EL TRABAJO EN LA CONSTANCIA, todo lo que te propones se puede hacer. Gracias a mi compañero de batalla que a partir de ahora también lo es de equipo.  NOS VEMOS EN RUTA.

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Biker:           Ángel L. y Alberto Arevalo

Fotografía:   Ángel L.
Crónica:       Ángel L.
Fecha:          16 de Junio de 2013

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sábado, 8 de junio de 2013

EL CALOR SE HACE ESPERAR PERO SE AGRADECE (78 KMS)




       Para la ruta de este sábado, he decidido poner una que realizamos el año pasado, pero con distinta gente. El día elegido, en principio, era el ideal. Habíamos quedado a las 8 en el hostal, donde nos presentamos Jorge, Pau y Ángel para reunirnos con Julio que estaba descargando la bici. El frío era intenso y cuando digo intenso, son unos 8 grados. En pantalón corto y con manguitos no sobraba nada, además de 2 mallots. Antes de partir recibo la llamada de Harry, que tras haber salido desde Aldea del Fresno por carretera dirección Méntrida para llegar a nuestro encuentro, diciendome que se encontraba en las inmediaciones de Valmojado. Le emplazo en un lugar por el que apenas 10 minutos escasos, llegaríamos a encontrarnos. En este punto él ya llevaba 27 kms (que por el camino hubiesen sido 21). Al final nos juntamos 5 bikers helados de frío, jejeje, donde charleta tras charleta, vamos haciendo grupitos. Se lanzan delante Harry y Pau, que ya sabemos el ritmo que pueden llegar a llevar y después Jorge y Ángel arropando en todo momento a Julio, que dado su juventud y sus 118 kms del jueves, pues tampoco era plan de fatigarle.

       Poco a poco vamos calentando y casi sin darnos cuenta llegamos al pueblo de La Torre de Esteban Hambran, que cruzamos en breve. Las nubes que comenzamos a ver en el horizonte, no eran muy alagueñas y dado su color oscuro, ya comenzabamos a comentar la que se nos podía venir encima. 3 subidas nos hacen calentar del todo y ya sólo nos queda bajar junto a fincas con toros bravos durante unos 10 kms. En un cruce de caminos tenemos una parada para comentar por donde debíamos bajar. Yo recordaba que podía ser por la derecha y Pau decía que el subió por la izquierda. Al final parecía mas correcto la derecha, pero tampoco era seguro por que parecía que habían quitado una puerta. Acertamos y tras alguna bajada sinuosa y rápida, llegamos junto al río Alberche. Discurrimos por su ribera durante 5 kms y comprobamos que su caudal era bastante elevado. Paramos junto al puente de entrada a Escalona, para tras un descansito, bordearlo y subir por encima para atravesar el río. La subida al pueblo Julio la hace por la carretera y los demás nos atrevemos por la rampa junto a las escaleras, que nos llevan a pie de la plaza del pueblo. Hacemos la parada típica de este pueblo para inmortalizar el Castillo.

    Alguno aprovecha para fumarse un purito "por lo bien que lo hemos hecho", verdad ........... jajajaja. Estando parados Pau se cerciora, ¿o no? de posibles gotas de agua. Por suerte, no pasó. Y tras comenzar el descenso del pueblo por la calle de la Ferretería, inexplicablemente las nubes que nos cubrían desaparecen. Llegamos a la altura del primer "paso acuatico" del día, donde viendo el coche que nos precede, tomamos el paso bueno. Todos menos Julito que echa pie a agua para no acabar dentro del arroyo. Os podéis imaginar las risas y nada tiene que ver con la edad, ni mucho menos ya que cualquiera que hubiese hecho lo mismo, se habría llevado una ovación. Entramos ahora en un tramo de poco mas de 2 kms, que mas bien es para las motos que para nosotros. Pasamos por zonas donde el camino es normal, como que no se puede pasar si no es haciendo empujabike. Lleno de piedras, senderos rotos por el agua y de difícil acceso, zonas de areneros, etc. En poco mas de 10 minutos nos plantamos en la Urbanización Almorojuelo, que pasamos por su parte derecha para salir a una carretera que nos llevará hasta la Urbanización Valcarrillo del Alberche, donde bajamos su calle principal a gran velocidad hasta llegar al cruce de caminos de Almorox y Villa del Prado. Harry nos indica por donde se va a Almorox, una zona que todavía no hemos pasado algunos por ella. Próximo emplazamiento.

      Enfilamos por el camino recto, lleno de sube y bajas pequeños pero continuos junto al río Alberche, otra vez, pero subiendo hasta llegar a la altura del segundo "paso acuático" del día por el Arroyo de Valdeasnos. Un buen caudal que cada uno lo pasa a su aire, salvo a mí que casi llegando al otro lado, unas piedras me escupen la rueda delantera y me colocan hacia la izquierda la bici. Suerte, porque hacia la derecha hubiese caído metro y medio para abajo. El grupito iba estirado como al principio en dos grupos.

    A la altura del Arroyo de los Albañales, nos encontramos con esta charca, que nos retiene un poco en nuestro caminar. Entramos ahora en una zona de carretera junto a Las Hoyas, donde teníamos idea de adentrarnos por la Vía Verde de Almorox pero que, como siempre que pasamos por aquí, por ir hablando nos lo pasamos. Y eso que vimos el camino justo antes de subir el repecho del Alamín. Ciclamos 4 kms más hasta llegar a Villa del Prado, donde sin apenas entrar, ya hemos salido. Aquí sí, y porque no hay más remedio, vamos por la antigua vía del tren. Camino ancho y recto donde hoy no pega el viento de cara. Jorge se para porque se había percatado de un ruido en la parte de atrás del cambio trasero.

Se había roto el tornillo que engancha el gancho del cambio al cuadro. Brida de emergencia y solucionado momentaneamente. Por estos lares y justo al entrar en la carretera qe nos llevará a la Poveda, hay una zona de descanso donde aprovechamos para realizar la foto de grupo. 10 minutos de recreo y hacia el siguiente punto que no es otro que la Fuente de la Poveda. Reponemos fuerzas, cargamos bidones y liquido azul de Pau y debatimos por donde continuar. O bien por Aldea, lo cual nos llevaría a subir el "pestoso" camino de los

Nos faltaba un brother
 depósitos del agua o cruzar el río para tirar hacia Méntrida recortando unos 8 kms y dado el cansancio acumulado de Julio o mejor, la anécdota de pasar el río Alberche. Las imagenes los dicen todo. 
Julio, que grande eres
    Julio hizo de conejillo de indias y se introdujo en el agua, que esta vez si que llevaba caudal, llegándole el nivel hasta casi la mochila, donde el año pasado apenas llegaba hasta la rodilla. Los demás cambiamos el paso y subimos un poco para arriba, aunque el nivel era mas o menos igual.
Harry

                                                   Pau

Jorge

  Todo esto conllevó a parar nada mas salir del río en la urbanización Calalberche para sacar la arena de las botas. Las piernas se habían refrescado bien y se agradecía. De haber hecho mas calor, seguramente hubiesemos vuelto a darnos un baño.
Esta vez, y para acompañar a Harry en dirección a Aldea, salimos por donde la plaza de toros para despedirnos de él y coger la Avda. de Madrid hacia Méntrida. Íbamos hablando sobre los buzones de pan, el sistema que llevaban y claro, tuvimos que parar para comprobar su eficacia constatando que estaban cerrados con llave.jajajaj.
Salimos de la urba por el sitio de siempre y en fila de uno debido a la cantidad de coches que pasan hoy. Cruzamos el pueblo y buscamos la salida por el camino Valdegotera, en ligero ascenso que tras pasar un arenero de difícil paso, nos lleva hasta pasar el Arroyo de Pedro Moro y a subir por el cueston que teníamos delante. Que debido a la viña arada, nos hace hacer empujabike durante algunos metros. Pasamos por el Arroyo del Lavadero, sin agua, y llegamos a los depósitos del Agua de Valmojado. 1 km y llegamos al Hostal donde nos despedimos de Pau y nos dirigimos al avituallamiento para disfrutar de la merecida opcional. Y como siempre, NOS VEMOS EN RUTA
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Biker:           Ángel L., Jorge, Julio, Pau y Harry
Fotografía:   Ángel L.
Crónica:       Ángel L.
Fecha:          8 de Junio de 2013

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sábado, 1 de junio de 2013

VALMOJADO - BARGAS (I+V) 83 kms



     No daban las 7:20 de la mañana, cuando una vez atabiado con la ropa de los fines de semana, salgo a cumplir con la ruta que nos toca hoy. Bueno que me toca, puesto que subido en mi bici, hoy salgo sólo. El día sin nubes a la vista pero con una temperatura que no superaba los 8º, comenzaba a abrir. El sol timidamente calentaba y se dejaba notar en las zonas abiertas. El rocío de las plantas con las que rozaba a mi paso, hacia que en algún tramo llevase las botas mojadas.

     La ruta que tenía en mente en principio, era de
llegar a Toledo. Salgo de Valmojado por el camino del Molino donde tras un suave pedaleo en ligero descenso me lleva hasta la zona de Valdevaquillas para coger a la derecha la bajada hacia la zona de la Rivera. En el km 5,5 paso por debajo de la Autovía de la Sagra y paralelo al Arroyo Valdermoso, que me llevará todo el rato bajando hasta llegar a la TO-1927 entre Camarena y Chozas de Canales. Aquí cometo el mayor error del día por guiarme de wikiloc. Cruzo y sigo recto donde me percato de un perro atado a la entrada del camino pero sin más hasta que llego a una puerta de una finca particular, custodiada por un coche de vigilancia (ahí debía de haber mucho dinero metido, puesto que la finca era muy grande con mansiones e innumerables terrenos vallados).  De momento el camino, muy bueno desde aquí, me obliga a girar a la derecha con un pequeño repecho. Pintaba bien, pero no tardaría mucho en darme cuenta por donde iba. En el km 17,5 me salgo de este buen camino para coger otro que en pocos metros se cortaba (gracias a algún tractorista que aró toda la salida). Retrocedo unos metros y continuo en descenso por el camino bueno hasta llegar 1 km después donde me encuentro sin camino, o más bien el camino iba por dentro de la valla de la finca. Llegados a este punto y siempre mirando hacia delante, no me podía permitir tener que retroceder hasta la carretera los 4 kms y pico que había bajado. Decido pedalear (si es que se puede llamar así) entre un olivar que no tenía fin. Como podía iba montado en la bici sin bajarme por las rodadas de los tractores hasta llegar a un pinar, donde irremediablemente tuve que poner pie a tierra para poder consultar el gps y saber realmente donde había un camino. ¡¡¡ Suerte !!! En apenas 50 metros aparece uno. Me meto entre los pinos, montado, sin descabalgar y consigo salir tomando dirección de retorno durante medio km para poder tomar un camino que me llevaría hasta Arcicollar.
       Pocos metros ciclo por la carretera cogiendo el primer camino a la derecha justo a las afueras del pueblo que me conducirá durante 5 kms y por numerosos bancos de arena, donde casi hay que echar pie a tierra, hasta el pueblo de Camarenilla. A la entrada me cruzo con gente que se dirige a las huertas y pregunto a un señor mayor la dirección, sobre todo, para poder cruzar el río Guadarrama sin tener que ir a la carretera. Me comenta que hace mucho tiempo que no baja por el camino de Bargas, que antiguamente era el único que cruzaba cerca de por ahí. Al llegar al cruce con la carretera de Villamiel, entrando de frente, tomo a la derecha en vez de recto y cojo el primer camino a la izquierda. Me daba buena pinta. Poco mas de 1 km, me doy cuenta de que ese camino acaba en una finca. Paro un momento para intentar saber lo que hacer y veo un ciclista por un camino contiguo que era el que tenia que haber cogido. Para lo cual, no había acceso directo a ese camino y ni corto ni perezoso, trigo a través, emprendo un pequeño recorrido de unos 100 metros. Cuando salgo a camino abierto, no tengo mas remedio que quitar de los cambios las ramas que se habían quedado incrustadas. Seguimos.
       
     Entro en un camino junto a un arroyo, plagado de maleza, donde casi es imposible de pasar y donde, una vez mas, me hace dudar de poder continuar mi camino. El camino enrevesado entra literalmente en el arroyo, seco en esa zona, todo lleno de pinchos y que me medio lleva a parar a un cortijo, que por lo grande que era, me esperaba que tuviese los dichosos perros de guardia. Tras unos segundos esperando si salían o no, me decido a pasar por delante con tan buena suerte que venia un coche a la finca, le pregunto y me indica hacia donde llegar para poder pasar el río. En 2 kms me planto cerca de ese punto y vuelvo a preguntar a otro coche por la susodicha zona. Amablemente y cordialmente me indica el paso y me aclara como llegar.

Subida hacia Bargas
        Paso el río por un paso elevado y comienzo la ascensión de 3 kms hasta toparme con la A-40, que cruzo por arriba y donde me adelanta el primer biker que venía en mi sentido. A esta altura y con 42 kms a mis espaldas, la decisión de llegar a Toledo se esfumaba, contando la cantidad de kms totales que me saldrían. El estado físico era bueno, quizás muy bueno hasta ese momento, por lo que tampoco me preocupaban en exceso los kms de vuelta, aunque había pensado hacerlos por carretera.


Ferial de Bargas
 
       Un km más y cruzo Bargas hasta la antigua carretera Madrid - Toledo que lleva hasta el Centro Comercial Abadía, donde en la zona peatonal del lateral paro, para hacer una llamada a Rober. El trío: Rober, Manolo y Julio habían salido desde Fuenlabrada y se dirigían con el gps de este último hasta Toledo y me había adelantado 20 minutos a su paso por este sitio. Hablo con ellos y retrocedo hasta la Iglesia Parroquial de Bargas donde quedamos para vernos.

        Apenas 10 minutos cortos de charla y nos despedimos emplazándonos para la semana que viene. Me quedaban por delante cerca de 36 kms de carretera, en primer termino. Enfilo bajada con alegría buscando la CM-4003, donde el ritmo en el empiece es alegre, muy a pesar del aire frente-lateral que soplaba en esa dirección. En menos de 1 hora hago los 22 kms que me separaban de Camarena, donde no acabo de decidir si carretera o camino hasta que paso junto al ayuntamiento y comienzo a subir la cuesta. Tiro por una calle para coger el camino junto al cementerio, cuya subidita en el día de hoy no me impresiona como otras veces. Corta pero intensa.

El campo estaba inmenso
    Llego de nuevo al punto donde pasé hace pocas horas y comienzo a subir junto al arroyo Valdermoso. Recorrido de vuelta idéntico al de ida y 14 kms muy rápidos y aguantando a tope. He llegado muy entero pese a las rachas de aire en distintas zonas, el calor no ha apretado tanto como esperaba y a las 12:30 ya estaba en el destino.
Valmojado al fondo
    Esta vez no tengo que agradecer la compañía, sólo a mi inseparable compañera de viajes.  NOS VEMOS EN RUTA.
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Biker:           Ángel L.

Fotografía:   Ángel L.
Crónica:       Ángel L.
Fecha:          1 de Junio de 2013

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domingo, 26 de mayo de 2013

EL ESCORIAL - MÓSTOLES (56 KMS)



- Punto de partida y llegada: 
El Escorial (Madrid)

- Kms: 56

- Tiempo pedaleando: 3:52:09 h

- Velocidad media: 14,16 km p/h

- Velocidad máxima: 59,25 km p/h

- Desnivel de subida acumulado: 333.02 m
- Desnivel de bajada acumulado: 586.36 m
- IBP: 31 BYC


- Bikers:  Ángel L., Roberto, Jorge, Juanjo, Manolo, Julio65, Rodri, David, Javi y Roberto
- Fotografía: Ángel L. y Jorge
- Fecha: 25 de Mayo de 2013
        Como siempre que nos toca desplazarnos, hay que madrugar y para ello a eso de las 5:30 suena el despertador. Parte de las cosas las dejé colocadas la noche anterior y en poco mas de 25 minutos salgo en dirección a Móstoles, donde he quedado con Jorge, llegando a las 6:15. Al llegar me comenta que se ha encontrado con la rueda trasera desinflada y me emplaza a esperarme en la gasolinera para intentar apañar el problemilla de logística. Aparco, monto la bici y salgo a su encuentro, pero al llegar me comunica que pierde por el obús. Subimos por la Avda. de Portugal como si de un duathlon se tratara, ya que él iba corriendo junto a su bici hasta la rotonda del Parque Liana, donde yo me quedé a esperar a Juanjo que apenas tardó 10 minutos. Nos juntamos en la RENFE de Móstoles Central, intentando cambiar la cámara, pero sin llegar a hacerlo puesto que el tren entró en la estación antes (este no era el previsto que teníamos que coger, pero nos vino bien). Bici en mano y artilugios, como pudimos entramos en el vagón y nos pusimos manos a la obra hasta llegar a Atocha. Una vez allí nos juntamos con Rober, Manolo y Julio esperando al tren de las 7:37. Coincidimos con Rodri y David que vivían por la zona y al entrar en el tren, literalmente lo colapsamos.

   Aprovechamos el momento y dado que aún nos quedaba por delante 1 hora de camino, intentar arreglar el desviador de la bici de Juanjo que no llegaba a entrar el plato grande. Así nos pasamos hasta practicamente llegar al destino, bueno así y charlando entre risas con un par de personajes muy peculiares que nos encontramos con sus bebidas y botellas en mano que iban en nuestra misma dirección. Que buen rato hemos pasado, aunque también Juanjo se lo ha pasado bien porque parecía los de la Formula 1 entrando en boxes, sin mover un dedo y contemplando lo que hacían sus mecánicos.
      Se puede apreciar en la foto bien agarrado al tren, jajajjaja. En Villalba se incorporan al grupo Roberto y Javi, juntando 10 componentes.

      Son las 8:43 y con puntualidad llegamos a El Escorial. Presentaciones, comentarios y foto de grupo.






     El personaje de la derecha de la imagen, no venia con nosotros. De izquierda a derecha:  Javi, Rodri, David, Juanjo, Jorge, Julio, Ángel, Manolo, Rober y Roberto.
    El recorrido casi en su totalidad ya le conocíamos, pero mayormente en sentido contrario, lo cual no iba a resultar muy difícil de realizar, tan sólo en un punto no habíamos pasado nunca.

        Salimos por una zona en construcción donde esta vez está todo seco, entre vallas y operarios trabajando.

     Hay que fijarse bien para tomar el camino porque señalizado no está.
     Pronto entramos en las fincas privadas de acceso común, por lo que hay que extremar las precauciones, abriendo y cerrando las puertas de paso para que el ganado no se salga. En el día de hoy lo mas que hemos visto han sido caballos. En poco comenzamos a tener unas pequeñas rampas de subida por el camino estrecho y angosto, lleno de piedras y raíces por el que ciclamos. El grupo se estira, quedando rezagada "la juventud" y comienzan algunos senderos estrechos muy chulos.
       Todo esto hasta que llegamos al primer punto de paso de agua del día. Una charcha que se hace al paso de un arroyo, que obliga a algunos a subir su bici al hombro. Otros por el contrario optamos por pasar junto a las piedras, pero ninguno se atreve a intentar pasar montado por el medio. La cantidad de agua era considerable y tenia pinta de estar un poco hondo. Estamos ya en el primer puente para pasar por la vía y podemos comprobar el penoso estado en el que se encuentra una de las vallas de protección. En breve llegamos a una zona divertida de senderos rápidos y sinuosos donde


antes de partir hacemos un reagrupamiento para comunicar que no pararemos hasta llegar a la Presa de los Arroyos. Aquí e he quedado sin batería en la cámara y no he podido realizar mi típico aporte gráfico. Un grupito de 5 se lanzan, al cual me pego para en 500 metros separarme y esperar para que viesen el recorrido los de atrás, ya que no todos conocían por donde íbamos. He preferido dejar distancia con los de adelante para poder disfrutar viendo lo que venia. En apenas 100 metros me despego de nuevo de los de atrás y emprendo mi persecución disfrutando de lo lindo curva tras curva,
piedra tras piedra y sin recordar lo que me venia después. Ha sido genial. Nos ha tocado esperar un tiempo a que llegasen todos mientras hemos alucinado con las vistas del Pantano de los Arroyos por n lado y por otro del Embalse de Valmayor a tope de capacidad. Como sería que mi pensamiento era bajar por la derecha pero creo recordar que sólo he visto una parte del sendero por el que pasamos hace 2 meses de tan solo 2 metros. Todo lo demás estaba bajo el agua, por lo que mi gozo en un pozo.
    Continuamos recorrido donde Jorge y yo nos quedamos en la parte trasera por los problemas que estaba teniendo con la roldana de abajo del cambio trasero. Nos comunica Rober que ha tenido que esquivar a un motorista que venia por el sendero por el que íbamos (cosa que no se puede) y el cual se fue de frente por un pequeño barranco.

   Salimos a la carretera de salida de la urbanización, pasando por debajo de la M-505 donde al poco Juanjo se da cuenta de que ha reventado con una piedra. Parada y a cambiar la cámara antes de emprender la subida que nos lleva, por la vía pecuaria hasta el pueblo de Colmenarejo. Los problemas de la cadena de Jorge van en aumento y vemos que se puede llegar a romper. Ante la imposibilidad de poder encontrar una tienda de bicis y de no tener ninguno grasa, recurrimos a un pequeño truco casero (que personalmente nunca había probado y creo que nadie de los que íbamos), sacamos el Reflex que llevaba manolo y directo a la cadena. El resultado fue magnífico, la cadena volvió a funcionar sin engancharse y pudo rodar sin problemas.

     Rodamos por la Cañada de las Merinas para salir dirección hacia la urbanización de las Cuestas por donde bajamos a gran velocidad. Me quedo esperando al último componente del grupo, que no es otro que David que va bastante pegado y precavido a la vez. A la entrada de la urba nos encontramos con todos que habían parado para un pequeño piscolabis que también aprovechamos para quitarnos ropa, pues ya habíamos entrado en calor. Rober y yo comentamos la bajada por donde la íbamos a hacer y arrancamos dirección a la parte baja del pueblo de Villanueva del Pardillo. Tomamos un pequeño tramo de la M-509 para coger un sendero a la derecha bordeando el río y llegados a un punto la vegetación tapa casi todo el sendero. En fila de a uno, vamos pasando por este zona sinuosa y llena de sube y bajas donde mas vale dejar distancia con el que te precede si no quieres tener un susto inoportuno. En alguna zona debido a algún tractorista poco comprensivo, nos vemos obligados a desmontar para pasar por donde antes estaba el trazado. Un par de trialeras de bajada que cogemos en sentido contrario nos hacen a casi todos salvo a Rodri, hacer empujabike. Y zas otro pinchazo de Jorge. Parada y misma historia.
      A la altura de la M-503 y antes de pasar por debajo, hacemos una pequeña parada, donde javi aprovecha para soltar un poco las calas. Yo ya me había quedado a cola de pelotón para intentar que David no bajase el ritmo para no descolgarse. Cosa que no pasó puesto que no estaba acostumbrado a hacer muchos kms.

    Bajábamos ya en paralelo al Río Guadarrama. Pasamos por la M-513 con cierta precaución por la velocidad que llevaban los coches por esta zona, pese a haber un radar. Era el km 40 y ciclabamos junto al campo de golf situado en la urbanización el Bosque de Villaviciosa de Odón. Estábamos por las calles y al pocos metros después de entrar en un sendero junto a la valla del campo de golf se produjo la caída gorda del día que por suerte no tuvo consecuencias. En cabeza iban Rober y Rodri que no se dieron cuenta y siguieron camino. Juanjo intento salirse de una reguera con tan mala suerte que cayó, seguido de Jorge que no pudo esquivarle y dio una vuelta de campana quedandose cruzado en medio. Roberto no consiguió poder esquivar la bici y pilló la rueda trasera volando por los aires y dando con su freno de disco delantero en Jorge. Los de atrás pudimos parar a tiempo. Atendiendo a Jorge que fue el mas perjudicado, comprobamos que tenia un leve golpe en el labio, pero sin mas. 
   Montamos de nuevo y nos confundimos de sendero, dando la vuelta para retomar el bueno hasta que llegamos hasta donde nos esperaban los dos adelantados. Charletas del momento e intentamos pasar por una zona donde estaba cubierta por cañas y nos es imposible la idea que teníamos de continuar por el otro lado del río. Paralelos a la M-501, ciclamos por una zona de espesa vegetación y donde Javi recibe la visita del hombre del mazo en forma de tirón. Parada obligada intentando la recuperación y proseguimos hasta llegar a una zona donde hay que cruzar un pequeño arroyo "escalando" con la bici a cuestas. Desde aquí hasta la zona del Carrefour de Móstoles en ligera subida pedaleamos cómodos hasta que paramos para las despedidas. NOS VEMOS EN RUTA.

domingo, 5 de mayo de 2013

SUBIDA A LA PEDRIZA Y A LA NAVA (47 kms)



     Empiezo con un refrán "inventado" que viene que ni al pelo "Para disfrutar bajando, primero hay que sufrir subiendo" y eso es lo que hemos hecho en el día de hoy con una compañía de bikers de lo mejorcito y, como no, grandes amigos (aunque todavía espero poder subir mas veces para compartir esta ruta con los que me faltan).

     CRÓNICA:  Daban las 6:30 de la mañana cuando suena el despertador y comienzo a levantarme. Haciendo un poco de tiempo, salgo a las 7:15 de casa para dirigirme al punto donde he quedado con Tony. En media hora llego a la estación de servicio de la M50 "La Atalaya" y apenas 5 después aparece Tony. Charlamos un poco, entra a por isostar y partimos hacia La Pedriza, donde en unos 40 minutos nos plantamos. 

       Ya habían llegado Juan, Eljuli, Andrés, Alberto, Millan, bueno y creo que hemos sido los últimos nosotros, aún llegando 20 minutos antes de las 9. Presentaciones, saludos, conversaciones mañaneras y debate de por donde debíamos "atacar" la subida. Quedamos que por donde siempre, por la derecha, lo cual no me pareció mal, ya que el año pasado lo hice por la izquierda.

       Nos montamos en la bici y entramos en el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares por la barrera y compartiendo tramo de carretera con la cantidad de coches que van pasando hasta los aparcamientos de Cantocochino. El tráfico es muy fluido y eso que apenas ha levantado el día, pero la gente madruga para poder hacer senderismo y disfrutar de la naturaleza de estos bellos paisajes. Las primeras rampas ya nos ponen a tono y pese a que salimos juntos, rápidamente se comienzan a hacer grupos. Andrés por delante, Millán, Eljuli, Juanito detrás y por último Tony, Alberto y Ángel. Un tramo de carretera que nos "clava" al terreno y que nos pone las pilas. ¡¡¡¡ Pero si acabamos de salir !!!! Con esfuerzo y calentando como podemos conseguimos agruparnos en la parte alta, jajajaja, parte alta, ya, de la carretera.

     Llegamos a la barrera que impide el paso a vehículos a motor, la cual sorteamos por el paso peatonal que hay a la derecha y donde se puede ver el paso del río con mucho caudal, y donde dudo mucho que su temperatura sobrepasase los 0 grados. La temperatura exterior apenas era de 7 grados. Me pego a Andrés y el grupo restante viene un poco retirado, mientras vamos comentando. Entramos ya en la zona donde el asfalto está muy roto, con continuos baches y donde poco a poco, va dejando paso a la tierra del camino. Todo esto incluyendo que la ruta comenzaba a picar hacia
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arriba. No pasa mucho tiempo cuando formamos de nuevo los grupos del principio y me cuesta calentar, pese a ir ya sudando en los apenas 5 kms hasta el momento. Los de cabeza comienzan a tomar distancia y los de atrás sólo pensamos en la única bajada que tenemos en un metros por delante. El día se prevee largo y duro. Las conversaciones se iban haciendo mas cortas o simplemente desaparecían. jajajajaj. Nos guardábamos las fuerzas para pedalear.

   
      Los de cabeza hacen una parada para esperarnos y nosotros decidimos pasar sin parar, sabiendo que luego nos cogerían. Apenas 1 kms después nos pasan los primeros y en la parte trasera, Andrés empieza a sufrir el cansancio y la fatiga (el día anterior se había hecho 80 kms y encima accedió a venir en el día de hoy con nosotros, eso es pundonor). Nos quedamos Eljuli y Ángel para acompañarle, y bajamos el pistón para ir a su ritmo (el mio no era tampoco muy elevado). Paramos a tomar una barrita e intentar recuperar el cansancio. De pronto baja el primer biker del día que nos obliga a echarnos a la derecha, ya que íbamos ocupando todo el camino, con tan mala suerte que casi en parado, sin poder desengancharme de los automáticos y por no darme contra Eljuli, doy con mis huesos en el suelo. Típica caída de biker sin daños que reseñar. Monto y proseguimos camino. Al tran tran conseguimos llegar al km 14 donde nos esperaban casi todos, y digo esto porque el ritmo que había impuesto Millán en la subida no le había podido seguir nadie y había seguido hasta la entrada a la Nava. Mas tarde se daría cuenta y bajaría con nosotros.

    Se puede apreciar en la foto el caudal del río.
    En la foto no aparece Millán. Aprovechamos el momento para inmortalizar con los diferentes aparatos que llevábamos, el paisaje desde este mirador. Todo el trecho subido y la tranquilidad que se respiraba a esta altura, nos ha echo cargar las pilas para poder afrontar, las todavía, rampas que nos quedaban hasta La Nava. Apenas 15 minutos para tomar un refrigerio y nos disponemos a subir hasta en comienzo de La Nava, cuando Millán nos advierte de que a Andrés no le funcionaba la bici. Alberto y Juanito se quedan y los demás bajamos de nuevo para ayudar en lo posible. Fallo en las
 pastillas que obligan a desmontar la rueda trasera para intentar quitar el continuo rozamiento del disco. Se soluciona en parte y continuamos la marcha.
      Muy pocos bikers se atreven a subir hasta La Nava o simplemente desconocen este bonito pero sufrido camino. Casi todos los que hemos visto en la parada, o bien continúan hasta el Mirador de los Pastores o bien se dan la vuelta para bajar. Apenas nos encontramos con 2 por esta zona. Comenzamos la subida a buen ritmo y reagrupados durante el 1 km donde de nuevo se hacen 2 grupos y en el de atrás sólo quedamos Andrés y Ángel. El terreno en su comienzo está muy quebrado, con muchas piedras y muchos regueros que te obligan a buscar el lado bueno, que en algunas zonas no hay. Apenas
 pasas los primeros 2 kms de los 5,5 de ascensión el camino ya es normal y comenzamos a ver las últimas zonas de nieve para sorpresa nuestra por las fechas en las que estamos. El sufrimiento era patente en Andrés pero siempre que se sufre al lado de alguien es mas llevadero. Para eso estamos los amigos, un día te pasa a ti, otro a mí. Los que estamos en este mundillo lo sabemos.

        Paramos en la zona que mas nieve tenia para hacernos, bueno hacerme unas instantáneas para el recuerdo en pleno mes de Mayo. La temperatura ya alcanzaba los 16 grados. 
       Apenas 1 km mas adelante nos encontramos a lo lejos con el grupo, pero echando cálculos no nos salían los 5,5 de subida. Nos fijamos detrás de ellos y vemos cortado el camino por una zona de nieve. Habían intentando pasar pero pensaron que seguro que mas adelante había mas y nos iba a ser imposible llegar a La Nava.
      Pues ahí que nos quedamos a tirarnos unas fotillos y comernos unas barritas. Bueno Ángel llevaba su bocadillo de jamón que estaba con ganas de comérselo desde que salió de los coches, jajajajja. Se podían apreciar huellas de gente que había pasado andando por el tramo que teníamos delante pero ninguna rodada de bici por lo que no lo intentamos. El reportero gráfico del grupo posando a la derecha y Juanito abajo atiforrandose de comida.
  



       Ni que decir tiene que durante todo el recorrido, sufriésemos o no, las vistas son incomparables, de ahí tantas fotos de la zona.

    10 minutos para descansar y comenzamos la bajada que nos lleva en apenas 10 minutos hasta el enlace que habíamos dejado de la circular de La Pedriza. Nos reagrupamos y emprendemos otro bonito tramo de bajada, que lamentablemente se acaba pronto y nos obliga durante otros 5 kms a subir, subir, subir y subir. Parecía que no se acababa nunca y los de adelante habían llegado hacia bastante tiempo.          
   Durante la subida hago una parada para contemplar las vistas del Embalse de Santillana en todo su esplendor debido al deshielo de las nieves de la zona de la sierra. Retomo y me cuesta coger a Andrés, yo tampoco voy tan fino, hasta una pequeña bajada. Me uno a él y nos animamos antes de llegar a la última revuelta del río Manzanares para enlazar con la subida al Mirador de los Pastores, viendo delante de nosotros a 4 bikers divididos en 2 grupos, donde damos todo para intentar llegar arriba antes que ellos. Corazón de biker que nunca se rinde y siempre se motiva viendo a otros que van  
               
aparentemente peor que tu. Dicho y echo, damos todo y pese a los calambres en ambas piernas de Andrés, no decae hasta llegar arriba y conseguir pasar a esos bikers. Todo un campeón con un pundonor y coraje digno de admirar. Tu si que vales Andrés.

        No paramos mucho para no quedarnos fríos y emprendemos la tan esperada bajada final. Se lanzan Andrés y Alberto a gran velocidad, Tony después y Ángel y los demás detrás. Era el km 27. Pronto Ángel comienza su vertiginoso descenso a una velocidad superior a los 60 km p/h en busca de los 2 primeros. Por esta zona las zetas no son tan pronunciadas ni tan cortas como por la subida y te da tiempo a poder soltar los frenos, si te atreves y
poder alcanzar velocidades que te hacen no ver todo lo que te encuentras a tu paso en el camino. En 1 km me pongo a la altura de Alberto, anunciandole

que iba a pasar por su izquierda y haciéndolo muy rápido hasta conseguir ponerme detrás de Andrés en el km 31 para mas tarde en el 32, hacer una parada de emergencia debido al reventón de la rueda trasera de Andrés. Como si de un pit-stop de la formula 1 se tratase desmontamos y montamos la cámara en un plis, reagrupandonos todos y soltando frenos de nuevo. Giro lento a la izquierda y nos encontramos en una zona que denominó Alberto como de "falso llano subida" de unos 2 kms donde podemos ir hablando hasta llegar al km 3 donde, otra vez, descenso vertiginoso, que hace estirarse al grupo.         
        Me pongo junto Alberto en cabeza y curva tras curva vamos buscando el desvío que nos vendría a la derecha para bajar hasta el aparcamiento. km 37,5, pequeña subida y esta vez la bajada la comanda Millán hasta un sendero que tomamos a izquierdas muy rápido, en la sierra cualquier sendero de bajada es muy muy rápido. Tras cruzar una puerta de muelle giramos a la izquierda para pasar por una zona inundada por senderistas y llegar tras una pequeña subida a los coches. El aparcamiento está a reventar y hay cola para la entrada al Parque. Decir que se forman porque los aparcamientos interiores tienen una capacidad y cuando se llenan, cortan el tráfico en la barrera de la entrada y hasta que no sale un coche, no entra otro.

      Día muy bueno y formidable compañía como siempre, donde las sensaciones las he dejado aparcadas para otro día. NOS VEMOS EN RUTA
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Bikers:         Ángel L.
, Eljuli, Andrés, Alberto, Juanito, Tony y Millán
Fotografía:   Ángel L.
Crónica:       Ángel L.
Fecha:          4 de Mayo de 2013

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